RUTA KÜNIG DE LAS TRES CATEDRALES
LEÓN - LUGO - SANTIAGO

Tramo 08

Villafranca del Bierzo - Las Herrerías

Vía Künig + Camino Francés

Villafranca Las Herrerias

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Kilómetros totales
Trabadelo
recorrido 25.8%
Vega de Valcarce
recorrido 42%
Ruitelán
recorrido 48.3%

Duración: 5 horas 30 mins

Dificultad:
2.5/5
Paisaje/naturaleza:
4/5

Descripción del tramo

.Por la calle Espíritu Santo abandonamos Villafranca y seguimos durante un kilómetro por el arcén de la carretera, que acompaña el curso del río Valcarce. Así, alcanzaremos un carril peatonal protegido por un muro de un metro de altura, que avanza encajonado entre la autovía A-6 y la N-VI.

Por este camino pasamos varios viaductos de la A-6  antes de tomar el desvío a Pereje. A la salida de este pueblo a mano izquierda se encuentra el albergue y después retomamos el carril peatonal. Un kilómetro y medio mas o menos  más adelante se encuentra el área de descanso de Trabadelo  y un kilómetro más arriba cruzamos de nuevo la N-VI para tomar el desvío a esta población. Bordeando de nuevo el bosque de ribera del Valcarce, con soberbios castaños, llegamos a Trabadelo, con infraestructura necesaria para hacer un alto en el Camino.

Carril peatonal Nacional VI

Al dejar la población caminamos cerca de kilómetro y medio por una pista asfaltada, por encima de la nacional. Superado un arroyo del río Valcarce  volvemos al reencuentro del carril peatonal, al borde de la N-VI y habremos llegado a La Portela de Valcarce. Tras La Portela, apenas transitados 300 metros en compañía de la N-VI, tomamos el desvío hacia Ambasmestas y Vega de Valcarce. Salimos de esta última población donde habremos encontrado todos los servicios hacia Ruitelán. Poco después tomamos el desvío que baja hasta Las Herrerías. Antes de llegar a este pequeño núcleo cruzamos el río Valcarce por un puente de piedra, citado por Künig, que el cartel informa que tiene bases romanas aunque este punto es muy improbable.

Cruzamos la aldea hasta el barrio de Hospital (Km 20,8), una continuación del núcleo anterior que toma su nombre del antiguo hospital para peregrinos ingleses. Al abandonar este conjunto de casas comienza la verdadera ascensión a O Cebreiro pero nosotros la vamos abandonar antes de iniciarla siguiendo los consejos de Künig.

El embalse que recoge las aguas del Arroyo de San Vicente, para pocos metros después desembocar dicho arroyo en el río Huso, es un bonito lugar donde tomar un descanso. El Camino continua pegado a el un tramo y después de recorrer sobre dos kilómetros desembocaremos en la carretera general, en un lugar conocido como Venta de la Perdiz. 

Seguimos ya por la carretera en dirección hacia el oeste. Al fondo vemos los montes de León. A la izquierda queda el Teleno; al frente el paso del Puerto de Manzanal, más hacia la derecha la mole de El Suspirón, y hacia el norte se perciben las estribaciones de la Cordillera Cantábrica. Avanzamos un trecho de menos de un kilómetro y se abre ante nosotros el valle del Tuerto, tan bello y verdeante como estrecho. El pueblo que aparece ante nuestra imagen es Cogorderos, con su excelente iglesia en medio del lugar y un buen restaurante pegado al Camino.

Qué ver en el tramo

LAS HERRERIAS DE VALCARCE

El topónimo de esta localidad posiblemente haga referencia a la presencia de grandes herrerías en la Edad Media, que servirían a los muchos peregrinos que realizaban el Camino a caballo. La tradición herrera de la comarca a la que pertenece este pueblo se remonta cuando menos al siglo XVII, aunque se conservan escritos del siglo XII que ya hacen referencia a la existencia de fraguas en las proximidades de Villafranca. Estas causaron la admiración del peregrino Domenico Laffi quien, en el siglo XVII, detalla como se fundía y trabajaba el hierro. La fundición de Herrerías estuvo en activo hasta principios del siglo XX. Actualmente se pueden visitar algunos de estos talleres, que han sido restaurados.

Al final del pueblo se encuentra el barrio de Hospital, conocido como Hospital de los Ingleses y citado con este nombre ya en el año 1178. Su origen se encuentra en un centro asistencial para peregrinos al que se hace referencia en documentos del siglo XII y XIII. Según algunos estudiosos, su creación puede estar relacionada con la posible peregrinación del rey inglés Enrique II, quien escribió a Fernando II de León en el año 1177 comunicándole su propósito, aunque se desconoce si lo llevó a cabo.

EX VOTOS DE LA VIRGEN DEL SOCORRO DE DONILLAS

Exvoto del cura Manuel Baeza en la Guerra de la Independencia
Exvoto del niño Juan Machao
Exvoto de Clara Fernández
Diapositiva anterior
Diapositiva siguiente

Nº 1. Don Manuel Baeza, cura párroco de Donillas y Villameca, estando en el tránsito mas peligroso de perder su vida en las garras de los enemigos dragones y marchándose al monte se ofreció a esta milagrosa imagen del Socorro y por su intercesión fue libre, año de 1810

Nº 2. Hallándose en la calle un niño llamado Juan Machao de un año y medio paró un carro cargado de abono y le cogió por mitad del cuerpo dejándole mortal por espacio de 24 horas y en este terrible trance le ofrecieron sus padres Gregorio Machao y Felipa vecinos del pueblo de Sueros a esta reina soberana del socorro y por su intercesión fue sano año de 1840

Nº 3. Clara Fernández, natural de Villameca, hallándose en la cama con una grave enfermedad, desahuciada y sin esperanza de vida, la ofreció su padre a nuestra Santa del Socorro y por su intercesión fue sana, año de 1830

RUTA DE LOS CRUCEROS EN VILLAMECA

Al llegar a este pueblecito podemos tomar una ruta alternativa a la señalada en el mapa que discurre por la Calle General Latorre que nos permitirá disfrutar de un par de interesantes cruceros y divisar el cueto de San Bartolo. 

Para cogerla, al entrar en el pueblo por la calle Oliegos, debemos coger a nuestra derecha, dirección norte, justo después de la caseta que vemos a nuestra izquierda. Primero veremos uno al lado de una fuente y, un poco mas adelante, otro en forma de cruz de hierro enfrente al cementerio y en la bifurcación de las calles Oliegos con Pantano. Al fondo podemos divisar el cueto de San Bartolo con 1317 metros de altitud, donde se asentó tiempo atrás un monasterio de la orden hospitalaria de San Juan de Jerusalén.

Si preferimos ir por la otra ruta, podremos contemplar en primer lugar la Iglesia de Santa María y después encontraremos dos bares a nuestra derecha; bar «el Jardín» y bar «Germán». 

Al contemplar las edificaciones podremos comprobar como ahora  las construcciones son ya de piedra pizarrosa, en contraste con las de los pueblos de valle abajo, donde predomina el tapial.

En la imagen de la derecha, en primer término, una gran cruz de hierro ocupando el pedestal de un crucero perdido, después la portada del cementerio parroquial y el fondo el cueto de San Bartolo.